A continuación extractamos (y glosamos) algunos fragmentos de las declaraciones de las responsables de Diputación. Se retratan al intentar presentar como novedad algo que el Centro José Guerrero lleva nueve años haciendo, y cometen graves errores de concepto que haría que nadie en el mundo de arte contemporáneo tomara en serio su proyecto. Adivinamos, detrás de todo esto, una vergonzosa falta de asesoramiento por parte de nuestros polítcos.

“estas obras de arte deben ser gestionadas de forma que sean disfrutadas por el conjunto de la población de Granada y contribuyan a ser un revulsivo en el ámbito de nuestra industria cultural para la generación de riqueza en nuestra provincia”
El Centro Guerrero ha tenido la capacidad de ganar en diez años un espacio destacado en el panorama del arte contemporáneo español. No es tarea fácil dada la inflación en este ámbito, una proliferación de centros de arte periféricos entre los que el Centro emerge gracias a la articulación de un discurso sólido que sólo quien ha visitado sus salas con ganas de aprender y mentalidad crítica ha podido descifrar. Sus mayores líneas de fuerza: no confundir el espacio del museo con los espacios del turismo habida cuenta que un museo es generador de diálogo, no de riqueza.
“con la creación de la Fundación Granadina de Arte Contemporáneo, se quiere cubrir la demanda no cubierta existente en Granada abordando el diseño de un Plan estratégico de desarrollo del arte contemporáneo en Granada”
¿Demanda no cubierta? han destrozado en tres palabras lo que muchos hemos podido ver durante nueve años, las exposiciones que han forjado la mirada de muchos de nosotros: Richard Avedon, Willem de Kooning, Desacuerdos, Melodrama, William Wegman, Laocoonte Devorado, Geopoéticas, Basilio Martín Patino, Antoni Muntadas, Martha Rosler, Los colores de la carne, Narelle Jubelin, Judith Barry…
“la nueva Fundación llevará a cabo la organización de exposiciones permanentes, temporales e itinerantes, Congresos, Simposios, Cursos, Seminarios y Jornadas sobre la obra artística objeto de su gestión y en general sobre el arte contemporáneo. La edición de boletines informativos, revistas científicas y la gestión de web-sites para la difusión de las actividades de la Fundación, así como la explotación económica de los fondos de obra de arte y de los resultados de sus actividades de investigación y difusión”
“Congresos, Simposios, Cursos, Seminarios y Jornadas” es básicamente lo mismo y una forma antigua de intentar impresionar a la prensa por acumulación de términos. Más allá de esto, recordamos que a todo eso hemos podido asistir en el centro: un ciclo de cine sobre falso documental y sus jornadas paralelas, los ciclos Por el color, y los encuentros que tuvieron lugar sobre el fenómeno de los blogs, los conciertos de música contemporánea… Por otro lado, desde el blog del Centro hemos accedido a publicaciones, entrevistas, artículos, gracias al interés del centro con aspectos como Creative Commons y la convicción de que un ente público no edita libros para generar dinero.
“la Diputación se ha marcado para esta nueva etapa diversos objetivos que mejoren la gestión y promoción del centro y su obra, como la implicación de otras entidades y de personas del mundo de la cultura vinculadas con Granada, tales como el escritor José Saramago o el poeta Luis García Montero”.
Sólo de entre los catálogos que se pueden consultar en la web y de los programas de las jornadas citar a, estos sí, especialistas en el ámbito: Serge Guilbault,, Jürgen Habermas, Enrique Juncosa, Antonio Weinrichter, Robert Rosenblum, María de Corral, Mariano Navarro, Juan Antonio Ramírez, Dore Ashton.
La memoria de los museos es la de sus visitantes. Que el populismo no acabe con uno de los pocos espacios que en Granada nos hace sujetos más críticos con nuestro propio entorno.



muy bueno,la verdad, tu comentario. añadir que aunque luis garcía montero y jose saramago sean grandes escritores, de valía indiscutible, ¿que saben de arte contemporáneo?
No estoy de acuerdo, Pedro, la valía de Luis García Montero como escritor es más que discutible. Al menos a mi juicio. Estudié Hispánicas en Granada y nunca hablaba poéticamente en clase. Y se suponía que era poeta.
Gracias por vuestros comentarios. Lo que la plataforma plantea no es la calidad de Saramago y García Montero como escritores o intelectuales. Sólo recordamos que no son figuras de referencia para el arte contemporáneo. ¿Quién serían esas figuras? comisarios, historiadores del arte, críticos, artistas, que abundan en nuestro entorno aunque sus nombres no sean tan sonoros ni tan mediáticos.
Efectivamente, eso es lo que demuestra la falta de asesoramiento de los políticos, ¿a qué viene hablar de Saramago y García Montero?
Si es que se nota que no saben ni lo que tienen entre manos…
no hay mas personas en este mundo(universo granadino) que los señores García Montero y Saramago…..no sabia yo que en sus ratos libres dibujaran……….Lo que faltaba,como bien dice la Familia, muchos “políticos” de risa señores de risa, esta es la pobre cultura que tenemos………..la cultureta