Ha pasado ya el trascendental miércoles y a través de la prensa hemos sabido que, lejos de acercar posturas, ambas partes han decidido darse un período de reflexión. Para unos significa la posibilidad de seguir creyendo en un centro de arte autónomo, con un programa propio e independiente en la ciudad con la peor burguesía del Estado (decía Lorca), mientras que, para otros, nuestra clase política, la reflexión equivale a esperar a ver si se nos olvida. Hacer historia, recordemos, es tanto organizar el recuerdo como la amnesia colectiva.

Al día siguiente, la diputada de Cultura, María Asunción Pérez Cotarelo, convocó a miembros de la comunidad artística local para explicarnos las excelencias de una fundación que, en sus órganos de decisión y dirección artística, incluye a políticos y a personas ajenas a la historia y producción del arte contemporáneo. Poco antes de la reunión entre ambas partes, Antonio Martínez Caler, presidente de la Diputación de Granada, realizó una declaraciones que, por populistas y engañosas, merecen ser comentadas. Mucho nos extraña, puesto que Martínez Caler posee una amplia experiencia en la gestión cultural, como demuestran sus años de alcalde en Caniles, municipio de 5000 habitantes.
El Diputado dice:
No se puede crear una fundación independiente. Sería una entidad privada con dinero público.
Mero subterfugio de quien donó el Hospital de San Juan de Dios, bien público de la Diputación, a una orden religiosa privada. No nos dejemos engañar, detrás del recurso a lo público está el gran miedo político, el de perder el control de la institución cultural con más visibilidad nacional en Granada. Una hipotética Fundación Guerrero, con estatutos jurídicos propios, supondría la entrada de nuevos socios, que pueden ser perfectamente de naturaleza privada, pero también pública. Esta situación permitiría por fin la fundamental ampliación de espacio, personal y recursos que requiere la institución. El Centro Guerrero, lo sabemos todos, es una suma de esfuerzos y voluntades que suplen con entusiasmo una precariedad a veces excesiva. Lo público, pese a las lecciones de Caler, no se mide por el férreo control de una institución, ni tampoco una institución única es capaz de representar la totalidad de lo público. Lo público son las políticas y decisiones que el museo adapta en relación a su discurso, espacio y visitantes.
La presidencia vitalicia de esa fundación recaería en uno de los hijos del pintor, y eso es injusto e imposible.
La presidencia vitalicia, explicamos al ex-alcalde de Caniles, es un puesto honorario. No significa que la familia Guerrero decida el futuro o programa de esa fundación, como él quiere hacer, sino que es un reconocimiento a la cesión del artista. Un gesto de agradecimiento, de los que tan poco abundan en Granada. Recordemos que el Presidente de la Fundació Tàpies es Miquel Tàpies, hijo del pintor, quien nada tiene que ver con las dirección artística que ha dotado a esta institución, también de reducidas dimensiones, de un prestigio a escala internacional.
La Diputación ha aportado más de diez millones de euros para dar a conocer la obra de José Guerrero
Claro, y también de De Kooning, Muntadas, Martha Rosler, Judith Barry, Juliao Sarmento, William Kentridge, Chen Chieh Jen, Amar Kanwar, Basilio Martín Patino, Louise Bourgeois, Rodney Graham, Maya Goded, Erika Langley, Susan Meiselas, William Wegman, Narelle Jubelin, Joan Miró, Richard Avedon, etc, etc. Una lista que, por si no lo ha notado, Sr. Caler, convierte al Guerrero en el único centro de arte contemporáneo de Granada. Y no, perdone, arte contemporáneo no son las imágenes de Fray Leopoldo, que a usted tanto le gustan.
La Fundación Granadina de Arte Contemporáneo no supone que el Centro Guerrero pierda su nombre e identidad
Claro. Supone otra cosa: que deje de existir. Si ya el Centro Guerrero es escaso de recursos, comparado con cualquier otro centro de arte provincial en España, pensemos qué ocurriría si es incluido en una fundación dirigida políticamente con otro programa expositivo más. Sería reducido a un mausoleo de Guerrero, justo lo que no ha sido estos años, y paradójicamente se convertiría en lo que ustedes dicen querer evitar: un espacio dedicado sólo a exhibir cuadros de un pintor que, por muy importante que éste sea, estaría más muerto que vivo.
Las declaraciones de Antonio Martínez Caler en la prensa.



No sabia nada de esta historia hasta hoy.
Mi adhesion al centro y a la familia
y yo le preguntaría también al sr caler porque si le parece tan mal una fundación Guerrero , la diputación participa en la fundación Lorca, la Fundación Saramago o la Fundación Ayala. Por cierto, esn esta ultima también el presidente es Francisco Ayala y su mujer la directora. Y porqué no le parece mal regalar el patrimonio de la diputación a quién se le pase por la cabeza y le haga algún favorcillo politico. a lo mejor nos puede contar porque regaló el Hospital de San Juan de Dios, la sede de la Diputación, el Colegio de Niñas Nobles, etc, etc..
Estimados amigos de la plataforma. La lectura en las declaraciones de el presidente de la diputación respecto al presupuesto me dan mucha risa por varias razones. La priemra porque es bastante extraño que todos los años se gasten lo mismo (un millon desde hace diez años, no?) y lo segundo porque cualquiera que trabaje en una institución artistica de la proyección del Centro Guerrero sabes que con eso dinero a duras penas se pueden atender exposicioens, proyectos didacticos, publicaciones, etc.De todas formas todo suena bastante mentiroso, tal vez se podrían pedir o nos podrían enseñar los presupuestos por partidas que son públicos,.
Incluímos en este artículo dos comentarios publicados originalmente en e-sevilla.org (enlace directo: http://www.e-sevilla.org/index.php?name=News&file=article&sid=2872#comments) por lo que aportan al debate sobre las políticas culturales en esta ciudad:
por Anónimo
en 18 abr, 2009
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La especialidad de los políticos granadinos de uno u otro signo ha sido desde mediados los ochenta cortar la cabeza a todos los proyectos que estaban imbrincados con la sociedad, temen todo lo que no controlan, envidian lo hecho por otros a pesar de ellos.
Las intituciones que deberían estar cerca de los ciudadanos apoyando sus impulsos intentan una y otra vez alejarse de ellos, anular lo que no controlan y eso es lo que está pasando con el Guerrero, una institución que en los últimos diez años había ido desplegando sus alas con actividades que hacían partícipes a la comunidad de sus eventos, rompiendo con esa concepción contemplativa del arte que destina al individuo al mero papel de espectador encadenado, roto para la acción, imposibilitado de actuar.
Frente a un CAAC,temeroso de su relación con la ciudad y sus creadores, el Guerrero, con un ínfimo presupuesto y apenas espacio, está creando en la ciudad un entramado de redes activas de la que es ejemplo el proyecto Transductores.
Pues bien Psoe e IU pretenden desactivar al Guerrrero, desdibujándolo, so pretexto de un mayor apoyo al arte contemporáneo y hablan de unir colecciones de arte, de dudoso interés, con esa visión rancia de que el arte es acumulación de obras para ser vistas y punto. La carcundia que rodea a estos politiquillos queda patente en la reunión que convocaron para informar a los suyos de los nuevos estatutos de la macrofundación y en la que se le colaron algunas personas no esperadas.Temerosos de todo y de todos lo primero que se le ocurrió decir era que no se polemizara,que ellos iban a informar y que estaban por lo mejor para Granada, es decir intentaron prohibir que se hablara , no pudieron y se habló
Afortunadamente la ciudad reponde a través de la plataforma por el guerrero y cualquier solución que pase por acabar con la trayectoria del centro les costará un poco más de descrédito a esa izquierda que paso a paso entrega el poder a la derecha granadina acogotando a su posibles electores.
El performancero
Publicado originalmente en e-sevilla.org (enlace directo: http://www.e-sevilla.org/index.php?name=News&file=article&sid=2872#comments):
porelcentroguerrero Isaías Griñolo
por Anónimo
en 19 abr, 2009
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Son curiosos y pintorescos los argumentos sobre los que la cúpula cultural política, poética y cultureta granaina se montan para cerrar la Fundación Guerrero (digan lo que digan es un cierre en toda regla de una fundación que sobradamente ha demostrado que funciona), son argumenttos que rozan lo ridículo y chabacano decir públicamente que crearán algo nuevo (y “MÁS GRANDE”). Mejor no entrar en las connotaciones sexuales de estos argumentos.
Habría que preguntar que entienden por lago nuevo, si se refieren a un centro de nueva planta a estrenar, no cabe duda que lo harán como lo dicen: inauguraran un NUEVO edificio con muchos más metros cuadrados que sin duda será NUEVO (con el dinero de otros se pueden inaugurar muchas cosas nuevas, será por inaugurar). El deporte favorito de todo buen político que se precie de estar a la última (incluso en tiempo de crisis) es INAUGURAR algo nuevo, son capaces de inaugurar algo varias veces con tal de salir otra vez en la prensa, si pudiesen inugurar todos los días lo mismo no tengo dudas de que lo harían.
Tampoco tengo ninguna duda de que el NUEVO centro de arte contemporáneo será más GRANDE, que aquí lo que se lleve es el caballo grande, ande o no ande. Otra cosa es saber qué quiere decir realmente más GRANDE. Lo grande no es sólo cuestión de medidas. Deberían saber los responsables del nuevo centro (y quienes desde la cultura oficial de Granada les apoyan) que en cultura “lo pequeño” si funciona bien o muy bien (como es el caso de la Fundación Guerrero) produce efectos y afectos muy grandes, y eso es lo que se debe buscar en centros que son periféricos como lo es el Guerrero. Grandes efectos y afectos.
Dudo que sean capaces los nuevos “lo que sean” del NUEVO y GRANDE centro de arte contemporáneo de Granada de llegar a la grandeza que ha demostrado la fundación Guerrero en sus años de funcionamiento.
porelcentroguerrero
Isaías Griñolo
P.D.: hago un llamamiento a todos y todas los que han firmado la carta de apoyo al Gurrero para que desde esta y otras páginas hagan pública con unas pocas líneas su postura de apoyo.
Cuando despunta el alba, el emblemático y moderno edificio Guerrero se yergue en toda su belleza de frente al embrujo de la bella y renacentista Catedral de Granada en el corazón del barrio de estructura árabe, dentro de un entramado de calles donde se respira y se conserva su herencia andalusí.
El Guerrero y la pieza histórica renacentista se admiran y se hablan bajo las pinceladas de luz azul del cielo de Granada desde hace ya diez años, en esa magistral comunión arquitectónica de la Historia.
El Arte, la Cultura como la Historia es algo vivo, algo que late dentro dentro del edificio de la calle Oficios, bajo la iluminación que preside los grandes cuadros de Guerrero, donde se cumple el legado testamentario del pintor andaluz que nunca se fue de su Granada natal. Aquí vive con identidad propia, su sensibilidad, la singularidad de la memoria y el espíritu vivo de Guerrero, donde tiene que estar, un espacio de crítica, de encuentro y reflexión, donde los ciudadanos se sientan participes, vivos, donde los obras de Guerrero están al alcance de todos, donde los observadores se sientan activos y no solo pasivos.
Sin embargo, a día de hoy, los bien estudiados intereses personales puramente económicos de la cúpula política granadina, deciden parir una criatura llamada Fundación Granadina de Arte contemporáneo, con la pretensión de “redimensionar” el Centro, según sus palabras, más bien diremos delimitar y difuminar en el vacío la obra del pintor de Nueva York, relegarlo y desnudarlo de su identidad propia, de su autonomía, y “matar” el centro Guerrero y crear algo nuevo, con muchos metros cuadrados donde se puedan exhibir a la hora de la foto oficial las señores y señores” políticos, esta iniciativa se lleva a cabo cuando es bien sabido que el centro funciona, ha funcionado y funcionará muy bien, promocionando y exhibiendo el arte contemporáneo más allá del ámbito provincial.
La falta de vergüenza, la mentira y la arrogancia son los valores morales manifiestos que los representantes políticos están exhibiendo a la hora del discurso de turno, discurso, hechos y acciones que como bien es sabido se han llevado a cabo a espaldas de la familia, de los ciudadanos y del quipo de trabajo del Centro sin tener en cuenta el respeto que merece José Guerrero, la persona, el artista, su memoria, sus deseos, ni tampoco la generosidad por parte de la familia al ceder parte de la obra de su padre, que es su herencia, la herencia de su padre, a Granada, al patrimonio cultural granadino, sin ningún tipo de compensación económica.
Era inevitable y más bien era necesaria la confrontación de las posturas radicales que ha surgido a raíz del comunicado político de la creación de la mencionada Fundación de Arte Granadina. Este hecho marca con fuerza y claridad la necesidad por una parte de un cambio de un modelo dentro de un sistema que por obsoleto da muestra de resquebrajarse por todos los lados, en este caso la impostura y el autoritarismo de los políticos granadinos de turno en cuestiones artísticas, cerrando toda vía que permita a la Fundación una independencia en su funcionamiento y organización como los modelos que se siguen en otros centros del país, como puede ser la Fundación Tapiès, aquí en Barcelona, y por otro lado, pone en la palestra lo vivo que está Guerrero, por medio del manifiesto a través de los medios de comunicación de los hijos de Guerrero de su disconformidad con el proyecto político, como las múltiples manifestaciones por parte de sectores tanto artísticos como pertenecientes a otros sectores de la sociedad ante una iniciativa política que no emerge para solucionar un problema, sino más bien para llenarse la boca de grandilocuencia.
La revolución está servida señores, las crisis, las confrontaciones son incómodas, sin embargo son alquimia, son la gran oportunidad para proporcionar un cambio para mejor.
Un llamamiento a la Diputación de Granada a que reflexione sobre lo que se supone es un acto sutil de sabotaje al Centro José Guerrero, al hombre, al artista, a su familia, a la ciudad que lo vio nacer, a la comunidad artística y cultural, a todos los que amamos el arte y esto se está reflejando masivamente en la disconformidad de los ciudadanos ante un acto que si cabe aun más deja bastante descalificada a la Diputación y sus integrantes.
Desde Barcelona, adelante con la plataforma, adelante con la defensa del Centro José Guerrero, adelante con la lucha por ver despuntar al alba las bellezas del centro Guerrero y la Catedral de Granada.
Lola Ávarez